El soneto de la sabiduría

Una mañana serena de adviento

me visitó Atenea en su palacio

como esa guía que inspira despacio

y te hace fluir y amar siendo el viento

Amaneció y descubrí que escribiendo

el relato verdadero en mi espacio

no siendo baladí sino un prefacio

vivía la vida con sentimiento

Un sentimento libre y diáfano,

que dicta lo que hay que hacer, ordenado.

catárquico, asombroso y nada ufano

Que empuja adelante, a vuelo o nado,

que otorga conocimiento al profano,

que te lleva al estudio inopinado

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