Todas las entradas por Marisa Doménech

Soy activista política desde 2009 y desde 2014, además, bloguera con muchas inquetudes

El sentido de la vida: orientaciones sencillas para un post (youtube)

Siempre bajo mi experiencia porque no soy marketera digital os expongo unas orientaciones generales y sencillas a la hora de hacer un post y no agobiarse en el caso de quien empieza. No está de más controlar un poco tu trabajo y valorar resultados para estar al corriente y seguir aprendiendo.

DECIR LO SIENTO YA NO ESTÁ DE MODA

Lo siento, demiurgo,

lo siento, enemigo,

lo siento, ama de casa,

lo siento niño sin juguetes,

lo siento ecosistema,

lo siento, explotados,

lo siento hirientes,

lo siento guadaña,

lo siento calaveras,

lo siento damnificados,

lo siento frustrados escritores,

lo siento maestros sin autoridad,

lo siento plenilunios,

lo siento cara oculta selénica,

lo siento volcanes y huracanes por sufriros,

lo siento gitanos,

lo siento precarizados con ayudas,

lo siento pymes, con es esfuerzo saldréis adelante,

lo siento abuelitos,

lo siento mamá, cuando te mandan callar,

lo siento papá, que ya lo pagaste con la muerte,

lo siento Iris, que ya no comerás saltamontes,

lo siento brujas quemadas en hogueras de las vanidades,

lo siento telemáticamente,

siento saludar con el codo y abrazar virtual,

lo siento futuro que nos espera, porque será cuál grato deseemos,

lo siento por los impostores pues de ellos no será el reino de los cielos,

lo siento bella durmiente y princesa de castillos con baluarte y muralla,

lo siento cuentos chinos,

lo siento vajilla de duralex por no poseer el don de la porcelana,

lo siento lavadora de segunda mano,

lo siento televisión recostumizada,

lo siento por los periodistas valientes,

lo siento insomnio, ya me resarciré,

lo siento espectáculos con aforo limitado,

siento que ataquen a los que tan bien hacen a la humanidad,

lo siento, políticos honestos.

Siento que no siento nada más que aquello inmediato en un incordio de deseos injustos que van construyéndose poco a poco según el ego.y en funció del grado emocional del momento.,

POEMARIO DE LA DIALECTICA FIGURATIVA

https://escrituraniaresenandotech.files.wordpress.com/2020/07/poemario-de-la-dialectica-figurativa.pdf

He considerado que estas poesías que están en mis blogs puedan ser descargadas o leídas en PDF. En caso de ser publicadas en algún sitio, web o blog, solo pido una atribución de la autoría: Marisa Doménech Castillo

Tú, el buen amigo

Tú, el buen amigo, ¿qué te digo?

Que sigas pretendiéndome en tu estilo,

dignificando a las mareas,

que no por escuetas son mejores en sus remolinos,

sino que confrontan al ser ambivalente,

dudoso y esquivo,

y en su encallar topando muros y diques de contención,

otras veces, solamente,

lanzan cables bonitos,

para que podamos asirnos a las cuerdas

que nos lanzan bravos navíos.

De no ser así, dulce narciso,

confidente en mil litigios,

ahogaríamos la sed en el vasto océano cautivo.

Tu, mi buen amigo.

Nunca jamás te dejes llevar por el destino.

Porque nada está escrito.

Arrópame en tu abrigo,

y deja tus pieles de cáscara de nuez

para el enemigo verdadero.

Ese que no avisa en sus potencialidades

y es traidoramente mezquino.

Y te encierra en refugios de inquilinos derrotados.

De tus portales se dulcifica la sangre

que roja, nada en las venas y arterias

de tu sagaz memoria.

No me olvides,

cántame nanas de Poseidón

en aguas turbias y abisales.

Nunca te des porvencido en la solidaridad

de la costumbre y de la rutina,

Porque así te lo digo,

mi buen amigo.

El poeta lo entiende mejor,

en su grandioso arraigo tradicional.

Nos encontraremos inmersos en los clásicos

y en el resurgir del recuerdo de las vanguardias rusas,

surrealistas, bretonianas y pletóricas.

CONFUSIONES

Nos confundimos si pensamos que el cariño hacia el otro sexo se conjura a través de la pasión encarnizada y la líbido.

Nos confundimos si nos obcecamos en lacerar la carne y no saborearla desde el respeto.

Nos confundimos si sonreímos solamente porque algo nos maravilla posesivamente.

Nos confundimos si escalamos montañas ya esculpidas y seguras, en su trazado oreográfico.

Nos confundimos si un regalo es como la marca corporativa del corazón,

Nos confundimos si esperamos que nos amen previniéndonos para que nos devuelvan los favores prestados.

Nos confundimos si intentamos cantar con la garganta y no con el diafragma del esfuerzo estudiado, como los barítonos o las sopranos.

Nos confundimos si queremos un palacio para nosotros sin compartirlo con la plebe.

Nos confundimos si pensamos que un Espartaco es valiente por nacimiento.

Nos confundimos si esperamos que la guerra la ganen los invasores y por eso son malas todas las guerras, sin apreciar quién las provoca.

Nos confundimos si creemos que los puros, los toros, la espeleología, la conducción de transporte público, la construcción y las corbatas son cosa de hombres.

Nos confundimos si opinamos que dos y dos son cuatro en matemáticas y que una creencia es un paradigma sin comprobarlo previamente, ya que es tuya.

Nos confundimos si estamos convencidos de que torres más altas no han caído nunca.

Nos confundimos si no observamos que el opio del pueblo es el propio opio, éste puede adoptar múltiples formas, fisiológicas y pragmáticas.

Nos confundimos si nos atrevemos a recordar el pasado sin tener en cuenta el día a día, una concatenación de hechos.

Nos confundimos si garantizamos a nuestra percepción que la belleza está en el exterior, exclusivamente.

Nos confundimos si, a veces, definimos como certero que quien más habla o grita es quien tiene la razón, o es más inteligente quién mejor posición ocupa en la sociedad.

Nos confundimos con la envidia, porque es una de las antesalas del odio o de la perversión, en las ocasiones en que copa todo tu amplio espectro.

Nos confundimos si razonamos por automatismo que más vale pájaro en mano que ciento volando. No siempre vale la consigna más vale malo conocido que bueno por conocer.

Nos confundimos si no conocemos eso de que de la cantidad sale la calidad, de muchas horas de esfuerzo sale un resultado positivo, pero a veces un solo amigo es un tesoro.

Nos confundiremos a la larga, si cabe, si por el hecho de estar confundidos en un momento dado, nos seguimos preocupando por mucho tiempo.

Adelanto de Reseña: Marianela, de Benito perez galdos. (los tres primeros capitulos)

No suelo hacer este tipo de cosas en cuestiones reseñísticas, pero he decidido que, dadas mis circunstancias actuales y en un impulso propio para autoanimarme, después de mi proceso de cáncer y de quimioterapia, he considerado que puede ser positivo presentaros un adelanto de mi próxima reseña. Tengo la pretensión de enseñaros los primeros esbozos, concencentradamente, puesto que, solo he leído del libro de Galdós, hasta el momento, tres capítulos. Voy por el cuarto. Cuando tenga leída la novela haré un vídeo de Youtube.

La relectura, tras varios años, siempre es positiva para extraer otras conclusiones y matices, aspectos que no habías visto, a partir de un nivel de lectura mayor

Hecha la entradilla explicativa, vamos a ello:

Este libro está editado por Cátedra en el año 1995, en su sexta edición.

Como todos sabréis, Galdós pertenece literariamente, y en el contexto histórico de la época, al movimiento llamado Realismo, surgido en la segunda mitad del siglo XIX y confrontado al Romanticismo, su antecesor, imbuidos, ambos, de características narrativas, temáticas, sintácticas y morfológicas bastante antagónicas a pesar de su proximidad cronológica. De ahí surgen otras corrientes análogas u homólogas, como el Naturalismo y el Positivismo, directamente vinculadas al Realismo.

Según se señala en su introducción, la obra se correspondería con su primera etapa, a la que también habría que incluir, por ejemplo, Doña Perfecta o Gloria. En dicho análisis se recalca que Galdós era un naturalista positivista.

RASGOS:

Objetividad, frente a subjetivismo y ciertos elementos denotativos y connotativos de carácter figurativo.

Lenguaje un tanto costumbrista, cercano a lo cotidiano. Sencillez en la forma y en el contenido.

La descripción de los paisajes, tanto en uno como en otros, puestos en comparación es un tanto dispar. En ambos, la caracteriología paisajística se equidista. El escenario de la naturaleza en el Realismo es tan detallista y exhaustivo como era la vida tal cual inmersa en la práctica social de las poblaciones no urbanas. Se concreta tanto la realidad que llega a alcanzar un dinamismo y una concreción en su perfilación que asombra. Un ejemplo clarificador lo tenemos precisamente en esta obra.

Así como en el Romanticismo abunda el misterio, la ruralidad abrupta y oscura, propia de las apariciones y de los fantasmas, el misticismo religioso, en algunos casos, la profundización en el miedo psicólogico en algunos otros, por ejemplo, en alguna leyenda de Becquer, o también y muy significativamente, como referente unívoco, la obra de Mary W. Shelley, Frankesteín, o mismamente, los escritos de Lord Byron, el Realismo puja por la realidad pura y dura, dentro de la crítica social en algunos aspectos, por ejemplo, aquellos que ahondan, en mayor o menor grado, en el concepto del clasismo dentro de un modo de producción que empezaba a estar consolidado, tras su incipiente aparición a finales del siglo XVI, el actual, el Capitalismo. Entendido como las transformaciones en el modo de producción anterior feudal, dado el desarrollo salvaje de las fuerzas de producción así como los cambios inherentes y de clase, que se fueron produciendo igualmente en las relaciones de producción. Es un hecho materialista.

La literatura, así como otras disciplinas artísticas no permanecerán ajenas a dicho proceso, como reflejo de la sociedad, y dentro de ella, de los grupos de hombres respecto de dicha sociedad y entre sí mismos; y de las clases. Pero el Realismo aboga por las ciencias naturales y la observación llana y directa de aquello que se contempla sin atribuir necesariamente elementos figurativos. A no se que sean contrastados con otros más prosaicos o materiales.

El naturalismo presenta una gradación de estas cualidades elevadas a su máxima expresión, al igual que el Positivismo. Representativamente influenciado por el cientifismo y el materialismo. La contextualización histórica denota perceptivamente la identidad per se de sus rasgos, es decir, que todas las historias que se escriben vienen determinadas por su historia social, política, cultural, etc, para explicar causas y hechos, así como las consecuencias que de los mismos se derivan.

No podemos partir del análisis del personaje principal, Marianela, sin tener en cuenta cómo era la vida en su espacio geográfico acotado, así como tampoco podemos prescindir de cómo estaba conformada la sociedad en España, a finales del siglo XIX.

SINOPSIS Y ANALISIS SIN SPOILERS. SOLO ALGUNOS EJEMPLOS PRAGMATICOS DE INTERACTUACION Y VIVENCIAS.

Los personajes principales, algunos son más corales se constituyen a través, indiscutiblemente, de Marianela y del muchacho ciego, Pablo, así como del médico, Teodoro Golfín. En los tres primeros capítulos. Marianela es un personaje singular, sobre todo, por su belleza interior, que ya es descrita explícitamente, tan impoluta y pura como natural. En contraste con sus atributos fisiológicos, aparentemente, los de una niña disminuída. Hay que tener muy presente la relación que se establece entre Pablo y Marianela, una simbiosos que resultará ser catárquica, esclareciendo con posterioridad, intencionalidades y problemas mantenidos ocultos por los intereses entre clases y por la desigualdad que propicia la misma sociedad dirigida por las élites. Aunque en esta historia, de momento, se nos presenta una dualidad de contrarios específica reflejada en los personajes principales y en el resto que denota varias críticas sociales y un contexto localista muy endogámico.

EL LENGUAJE DESDE SU SEMANTICA Y SINTAXIS.

Abundan las metáforas, las comparaciones y los símiles, pero dentro de una jerarquía específica de relaciones sintácticas a la hora de presentarse dentro de las oraciones.

También Galdós hace uso de expresiones arcaicas, ahora en desuso, en algunos casos concretos, como verbos que contienen el pronombre personal pospuesto al verbo indefinido. Considero que todavía se conservaban vocablos originarios del latín o accidentes gramaticales que no habían sufrido una evolución en su forma: seguiréla en lugar de la seguiré. En este ejemplo, se trata de una acción en futuro de indicativo seguida del pronombre indirecto. Pero también he leído metime, en lugar de me metí, u oyóse, en lugar de se oyó, con un pronombre reflexivo pospuesto. Es un lenguaje pegado al terreno que expresa coetaneidad en lo social y en el tipo de comunicación coloquial.

Las comparaciones son, o bien, en la forma de realismo exhacerbado con sustantivos y adjetivos que son términos propios de la naturaleza, o definen un objeto cualquiera, o bien, una concatenación de dos o tres metáforas y una de ellas resulta ser la antétisis de la idea comparativa. Si por ejemplo, se ha realizado una comparación y hay dos proposiciones figurativas o poéticas, más conceptuales, se regula la idea a la que hacen referencia compensándolo con otra comparación que contenga un elemento real, algo existente desde la percepción humana, como por ejemplo el esófago.

EJEMPLO:

-Diga usted, buen amigo -interrogó el doctor festivamente-. ¿Está usted seguro de que no nos ha tragado la tierra? Este pasadizo es un esófago. Somos pobres bichos que hemos caído en el estómago de un gran insectívoro. ¿Y usted, joven, se pasea mucho por estas amenidades?

[A lo que le contesta el joven invidente, Pablo, al doctor, en un intenso contraste respecto a las emociones atribuíbles que sienten cada uno, confrontadas radicalmente, pues al muchacho le encanta dicho estrato greográfico, las minas, y al médico le desagrada sobremanera. Este rechazo es uno de los rasgos perceptivos, interiorizados a través de la contemplación, y que veremos a menudo en esta obra, por parte de este personaje foráneo]:

-Mucho paseo por aquí a todas horas, y me agrada extraordinariamente. Ya hemos entrado en la parte más seca. Esto es arena pura… Ahora vuelve la piedra… Aquí hay filtraciones de agua sulfurosa; por aquí una capa de tierra, en que se encuentran conchitas de piedras… También verá capas de pizarras: esto llaman esquitos… ¿Oye usted como canta el sapo? Ya estamos cerca de la boca. Allí se pone ese holgazán todas las noches. Le conozco: tiene una voz ronca y pausada.

-¿Quién, el sapo?

-Si, señor. Ya nos acercamos al fin.

-En efecto; allá veo como un ojo que nos mira. Es la claridad de la otra boca.

Existen infinidad de matices y una diversificación casi perfecta de los objetos y las cosas, así como de sus cualidades: terroso, tirando a rojo.

Muy significativa resulta ser la definición que hace Galdós de la fisonomía de Marianela, utilizando una dualidad de contrarios que equidistan lo interior de lo exterior, así como la atribución física y mental peyorativa que hacen los demás, incluso, la propia Marianela de sí misma, quien considera que no vale nada, en oposición a cómo la observa y siente el médico, Teodoro Golfín.

De momento, solo puedo concluir que esta es una obra con entramados psicológicos conducida por unos personajes que personifican las miserias y las bondades humanas, no exenta la novela de la capacidad de ejercer de revulsivo social, en su sentido crítico hacia el capitalismo, como encontraréis ya en los primeros pasajes a partir de algunas expresiones. Con el añadido sistémico que se organiza como parte autóctona y volutiva del argumento, el paisaje de las minas, descrito como lunar, sideral, con lo que asemeja grandes volcanes, ojos y simas, y brechas escarpadas y profundas en medio de una inmensidad que entronca con el firmamento y la voluptuosidad de diferentes accidentes geográficos que conforman paralelismos hermosos A la vez, poéticamente realistas y objetivos.

No he querido hacer spoilers argumentales. En breve, tendréis una reseña completa en mi canal de Youtube y os la dejaré aquí, en otra entrada. Pero ya abarcará todo el libro.

Los fans del ars amandi viajando por el circulo real catarquico

Escucho a Pink Floyd,

al Indi-Rock,

escucho al ochentero y fascinante movimiento

de un pasado reciente.

Escucho al aire que me canta nanas de la verdad.

Te escucho a tí,

siempre aténtamente lógico,

empírico y sincero.

Verdadero.

Nosotros, contra cualquier muro,

es duro. Si. Duro.

Escucharé siempre al Mediterráneo, no obstante,

al amigo foráneo,

a mi significación.

Confraternización,

Escucho al político honrado,

al administrativo contable.

Al funcionario precario de antes,

al autónomo protegido,

a viento popular en sus susurros confabulados,

escucho a las luchas.

A las mujeres inteligentes, sabias y duchas.

Escucho al amor resarcido.

Incido, persistiré al respecto.

Conjurando a los espectros.

Escucho a ese río,

que arrecia con tanto desafío,

sibilino, cariñoso y renacido.

Escucho a los inmigrantes,

a los trabajadores, a los resilientes.

Escucho a la gente clamar desde los trinos

desfogados por los pájaros cantarines, de los cielos sublevados,

de los reinos, los palacios y estratos,

finos, delicados,

escucharé, siempre, escucharé a los sincericidios.

Qué bien que en mis pupilas entre el sol y sus rayos,

cuán costoso y delicado es mi amigo conjurado,

qué bien escuchar mis impulsos lejanos y allegados,

que llegan a mil kilómetros de kilos y kilos de ternura.

Bravura.

Valentía. y escuché un día que estaba probando mis capacidades

literarias y revolucionarias.

Nos sentiremos libres algún día,

algarabía.

Sensaciones sensitivas maravillosas y bastante oportunas.

Que vengan todas las fuenteovejunas,

todas a una.

Disfrutemos de los parques centrales y de los retiros,

de los aires matinales, de las capitales acogedoras.

Que un día me auparon en su casa.

Solamente quedará la esperanza sin ridículos ni aspavientos.

Los que echo a mi espalda.

Que vuelva a ver a mis colegas de allí.

Que sople el viento. Que sople.

Para poder sentirnos vivos y audaces.

En las luchas terrenales. En los paseos y en los cines.

En los teatros, gimnasios y piscinas.

Por favor, nunca declines.

Que seas siempre mi amigo.

Instigo para que sea así.

Veo las dos ciudades por la ventana de la cafetería,

resonando en mis recuerdos de un día…

y observo el superpoder de los ciudadanos.

El brío de los churros con chocolate.

Si me rescatas, que sea en cualquier viaje.

Ojalá vuelva a vivir en Madrid,

desde los quince que no estás,

ciudad adoptiva.

Porque fui a ese cole

envolviendo Guzmán el Bueno.

Decroly se llamaba; y sigue allí.

En mi mente, en mi hogar.

Escucho a Pink Floyd,

al indi rock,

escucho al aire que canta nanas de la verdad.

Te escucho a tí.

Nos escucharemos en sueños y quizá…

Seamos los fans del Ars Amandi viajando por el círculo real catárquico.

Profundamente lógicos.

Profusamente autárquicos.

En nuestros anhelos y pensamientos.

Y dios nos sonreirá desde su balcón.

LAGRIMAS PURAS

Una lágrima que recorre los recovecos faciales

en busca de la reconciliación.

Se deja caer poco a poco,ahuyentando la melancolía.

Llorar por llorar es la porfiria del desaliento sin alternativa.

Una lágrima que protege el esmalte de la faz doliente

sin arrebatar la naturalidad del sintiente

se adecua a un plan de vida resarcidor.

Porque son los ojos el receptáculo perfecto

que, como un manantial, hace fluir los sentimientos más flexibles,

confrontando la pose y la falsedad.

Es una lágrima vital la que me acoge,

como un río en su fluvialidad.

Y que reconoce que la vida son dos ríos

que van a dar al mar.

Lo que sigue no es la espuria de la espuma y la sal

llenas de odio siniestro chocando contra un dique.

Sino, un ejercicio vital.

Una lágrima cayó en la arena,

y la quiero recordar,

Dentro de un bucle que transita

entre el bien y el mal.

Es un ejercicio, el llorar,

que emana de todos los manantiales de la aceptación.

La gimnasia de los pómulos, de la boca y paladar

de los más elevados cielos

que renacen sin azar.

Es la contricción perfecta

cuando no se puede nadar

en los manantiales y ríos

de la circunstancia esencial.

Grandes fiordos noruegos,

cataratas voraces niagarenses ,

fuentes ajardinadas y solapadamente puras,

en la naturaleza interior,

como los accidentes acuáticos

si fuesen simiente del perdón,

comparativos y figurantes,

de la belleza mayor.

Esto es, la sensibilidad.

Creo que la catarsis existe,

perviviendo en tal amor,

que perdona y pide perdón,

para allanar los pasos altivos,

y la ira del adiós.

No hay que fraguar a la fragua

de la luna en su ocultez,

miremos lo que tenemos,

desde el hoy y el ayer.

Me gusta dormir en mil playas,

y no despertar jamás,

de este ombligo del mundo,

ahora que los imperios y los santos caerán

en un equilibrio del caos

que nos permite sembrar.

Si lo hacemos escarpando montañas

entre lágrimas exactas,

que no sea, sin más, como quien lanza la primerar piedra.

Y se va.

Porque al final de la recta,

evitamos los segmentos

sin principios ni cénits.

La justicia no es quimera

si también caen falsos testigos

y fiscales sin oficio no dirimen beneficio.

Apelo al Universo

a llorar entre marmotas.

Porque el día interminable

ya no es un castigo del destino.

La esperanza baila mojada

entre lloros jaleando.

Una lágrima que recorre todos los recovecos

significa infinitesimales y miles de lágrimas

que claman al viento.

Bien hallado el instrumento.

Millones de lágrimas eclosionadas.

Millones de lágrimas se vengan al cielo.

Millones de lágrimas.

Lágrimas puras.

¿Nada cambia? pregunto la homeostasis transicional…

-¿Nada cambia? -Me preguntaba incesantemente la homeostasis, muy segura de sí.

Y yo intentaba responderla (la percibía como identidad femenina, aun no sé por qué, a día de hoy). Quizá por esa sensación de arrogancia suspicaz que siempre me habían producido mis propias compañeras de cuerpo y de mente.

Mística corroboraba con esas extrañas palabras lo que ya deducía ella misma de su propia persona: observadora procaz, perfeccionista, inteligentemente analista, a pesar de no haber llegado aun al ecuador de su vida.

Y este narrador confirma dicha apreciación. Por algo soy omnisciente. Y la conozco de tiempo. Lejos de echarme flores, dejaré que prosigan ambas figuras. Luego recogeré todo y me dejaré publicar en el blog por su autora.

.No puedo expresar desde la objetividad lo que siento por tí, Homeostasis. No es un odio profundo, créeme, yo no odio a nadie. Es todo lo contrario. Solo asumo la derrota desde la más pura aceptación. A ver si así te largas de una vez y me dejas vivir en paz. Llevo muchos años con esta problemática; es como decir que continúo nadando sin que la corriente del río amaine, ni fluya en el otro sentido. Dejándome llevar. Así que lo que voy a hacer es pedírtelo por última vez. En esta ocasión, recurriré a la connotación, a la denotación, a los recursos estilísticos, a lo figurativo… ¿Te parece bien?

-No sabes cuánto me alegraré de conocer tu posición frente a mí desde esa conceptualidad tan preciosa ¿Con que un poema, eh? ¿Otro más? Te escucho -expresó con cierto sarcasmo la Homeostasis.

-Jajajaja ¡qué diplomática eres! A lo mejor te derroto y todo.

Destruyes,

yo me instruyo.

Entristeces,

yo me río como los niños barbilampiños.

Acallas bocas propias y ajenas,

yo me pronuncio, siempre.

Mientes solapadamente,

yo voy de cara continuamente, persistentemente,

con la cabeza bien alta, como una avestruz aguerrida,

sacando cuello y pecho. Yendo por la frondosa pradera

sistémica del sentimiento.

Así soy yo, jocosa, habladora, sociable, salerosa y aguantable,

presurosa cuando toca, como los caracoles en verano,

en medio de un charco que rebrota al ser pisado por ranas graciosas,

tras una lluvia matinal, que circunda un arcoiris futuro de paz reconfortante.

Yo soy así, reflectante, resiliente, remanente, reforzadora, rebatible, redomada, no reencorosa, resituada, reformadora, real, rutilante,

deliciosa, amorosa, cariñosa, soy todo lo contrario a una serpiente con cicuta coronada.

Por eso, mi trabajo es aceptarte solo cuando duermo.

Palabra. Palabra de honor.

Verás, dice la RAE:

La homeostasis es un conjunto de fenómenos de autorregulación, son los que permite el mantenimiento de una constancia en la composición y en las propiedades del medio interno para un organismo de una forma relativa.

Y yo me lo creo en dicho contexto general.

Pero te digo más:

No importa la cadencia lenta y pesada de los acontecimientos.

Estructural no significa para siempre.

Por tanto, vete.

Ya no te siento.

Y tú me preguntas: ¿Nada cambia?

Y lo único que aprecio es el presente que me rodea,

como un látigo bueno,

como el campo en flor, como el amanecer del paisaje, como el jardín

siendo baluarte, como un día soleado aunque haga aire,

como aquellos espartanos que vencieron con su arte épico,

en el fragor de la batalla, porque nunca perdieron.

Y lo acepto. Que el vivir es el día a día.

No importa la desidia,

ni el qué dirán.,

No importa el apego, ni la ansiedad.

Por fin, los príncipes de los sueños reales se transmutarán por las calles y las aceras venideras, sin preguntar, sosteniendo en una mano una flor y en la otra un libro. Y pasearán, invisibles, pusilánimemente amigos, entre las mayores adversidades, sin miedo, solo con el valor objetivo de acompañante. Y un suspiro. Y besos. Y latidos.