RESEÑA: SURVIVAL OF THE DEAD (LA RESISTENCIA DE LOS MUERTOS), DE JORGE A. ROMERO (2009)

Recomiendo que en primer lugar veáis la película, para evitaros leer los temidos spoilers y que considero, por otra parte, muy necesarios de introducir para el análisis

Aquí os la dejo:

PREAMBULO

Para situarnos cronológicamente, este filme atípico y con aspectos novedosos respecto del subgénero y, en particular, en lo que se refiere a la saga del propio Romero, es el que se estrena en tercer lugar después de 2005, dentro de sus trilogías. y es una coproducción entre EEUU y Canadá, que data de 2009.

No voy a entrar a detallar la cronología de su filmografía zombiana. Si bien, por comparación ineludible, haré mención particular de alguna obra considerada maestra en relación a la primera etapa del mundo zombiano cinematográficamente hablando y que se corresponde con películas icono que rodó entre 1968 y 1985, abarcando las tres primeras, etapa de la cual, él es el considerado como padre casi exclusivo y motor de su desarrollo en la pantalla. Recordemos que ya existen títulos que datan de las décadas 30, 40 y 50 en EEUU pero que, como divergencia originaria, trataban en concreto de los llamados zombies haitianos o, lo que es lo mismo, inclusivos dentro de la primera generación, muy distintos. Romero abre otra configuración superestructural, que más tarde también sufrirá cambios sinérgicos en su evolución para pasar a enaltecer la figura del llamado zombi de nuevo tipo, implicada transfiguración perteneciente a trabajos que van de los noventa a las posteriores décadas, hasta hoy: corren, son mucho más feroces, proceden, por lo general, de agentes víricos o mutaciones biológicas, tienen más fuerza bruta, y en algunas ocasiones, resultan mucho más inteligentes y perspicaces, aunque sus reacciones sean meramente instintivas o estén fuera de la caracterizada conciencia humana.

CRITICAS NEGATIVAS POR PARTE DE OTROS MEDIOS

No estaría de acuerdo en señalar que es una de sus peores películas o de las más flojas, como afirman la mayoría de críticos profesionales, o bastantes de sus webs, críticas negativas también interpuestas por otros blogs temáticos dedicados al cine.

En realidad y a grosso modo, su percepción y visionado, en múltiples aspectos, es a contracorriente de sus filmes iniciales o, bien, tira de recursos inéditos en su propio contexto zombiano, hasta el 2000 y pico y también deficitarios a día de hoy, inexpugnables en otras películas que no reparan en mitificar si no es a base de clichés y estereotipos, aunque algunas de ellas resulten ser muy buenas o estén bien consideradas por la crítica. Porque, debido a los climas de opinión de un porcentaje de espectadores y expertos, se mantiene la posición de que es una película aburrida, tendenciosa, o más de lo mismo. Incluso se llega a decir que todo es igual de previsible o que tiene una pésima calidad, así como un guión que raya en la confusión o es burdo. No estoy de acuerdo, así que voy a daros mi personal visión y punto de vista enmarcado fundamentalmente en un criterio que intenta ser materialista y objetivo y que se asume al profundizar en detalles que no son del todo perceptibles, si se considera un análisis plano o unilateral. He visto muchos aspectos dialécticos y antagónicos que merecen la pena de ser explicados. Y a ello me comprometo en esta peculiar, llamémosla así, reseña cinematográfica.

RESEÑA

FICHA TECNICA

AÑO: 2009

PAIS: Estados Unidos-Canadá

DIRECTOR: George A. Romero

GUION: George A. Romero

REPARTO: Alan Van Sprang, Kenneth Welsh, Kathleen Munroe, Athena Karkanis, Joris Jarsky, Devon Bostick

GENERO: Zombis, terror, Gore

SINOPSIS

En una isla ubicada en la costa de Norteamérica conviven dos familias, dos sagas enfrentadas. El motivo: tras descubrir que los muertos resucitan y comienzan a andar y a comerse a los vivos, empieza una lucha a vida o muerte entre los que quedan, que consiste en apoyar a la familia con mayor rango, en defensa de no matar a los muertos vivientes para honrar su memoria o, por el contrario, suscribir el modus operandi del otro clan, acabando con la amenaza. A su vez, llegan a la isla un grupo de resistentes que ayudarán a los detractores de la familia que encabeza la lucha por el poder, a cambio de salvar sus propias vidas.

AMBIENTACION Y ESCENARIO CENTRAL

La acción y las principales escenificaciones se desarrollan en prácticamente un mismo lugar, la isla de Plum, cerca de la costa de Delaware. Delaware es uno de los cincuenta Estados que conforman los Estados Unidos de América.

Según la Wikipedia;

Delaware es uno de los cincuenta estados que, junto con Washington D. C., forman los Estados Unidos de América. Su capital es Dover y su ciudad más poblada, Wilmington. Está ubicado en la regiónNordeste del país, división Atlántico Medio, limitando al norte con Pensilvania, al noreste con la bahía de Delaware que lo separa de Nueva Jersey, al este con el océano Atlántico y al sur con Maryland. Con 6447 km² es el segundo estado menos extenso —por delante de Rhode Island—, con 897 934 habs. en 2010, el sexto menos poblado —por delante de Dakota del SurAlaskaDakota del NorteVermont y Wyoming—, y con 139,28 hab/km², el sexto más densamente poblado, por detrás de Nueva JerseyRhode IslandConnecticutMassachusetts y Maryland. Fue el primer estado admitido en la Unión, el 7 de diciembre de 1787, como se puede leer en su bandera.

Pero, ¿y que pasa con la isla de Plum? Según la Wikipedia, y en la realidad:

La Isla Plum1​ (en inglésPlum Island) es una isla en la ciudad de Southold en el condado de Suffolk, Nueva York, en Estados Unidos. La isla está situada en la bahía de Gardiner, al este de la Punta Orient, en el extremo oriental de la costa Norte Fork de Long Island. Tiene unas 3 millas (4,8 km) de largo y 1 milla (1,6 km) de ancho en su punto más ancho. La isla es el lugar donde se ubica el Centro de Enfermedades Animales de la Isla Plum (PIADC) que fue establecido por el Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA) en 1954. La isla es también el lugar donde se localiza una instalación militar estadounidense ex Fort Terry (c. 1897) , y el histórico Faro de la Isla Plum Island (c. 1827), y su reemplazo automatizado

En el filme la ubicación de la acción y las situaciones dadas no se dejan llevar en su irrupción estratégica por la arbitrariedad. Quiere decirse -aun cuando este posicionamiento pueda ser especulativo, por mi parte- que haber elegido este sitio no ha resultado ser, en modo alguno, casual desde mi punto de vista. No se explicita en la película pero he investigado acerca de él.

Según algunos medios y fuentes, la isla de Plum está rodeada de misterio e inexpugnabilidad. Resulta ser muy sencillo el hecho de poder extraer conclusiones, asumiendo previamente el conocimiento de que allí se hacen experimentos secretos, y las visitas están prohibidas. Está documentado.

Por ejemplo, El Confidencial afirma que:

Un recóndito lugar en mitad de una de las zonas más civilizadas del mundo sirve para que varias organizaciones se preparen ante posibles escenarios futuristas.

Actualmente investigan los ataques de Hackers

Las primeras especulaciones al respecto irrumpieron tras la Segunda Guerra Mundial, acerca de la probabilidad de que los científicos y expertos de EEUU estuviesen experimentando sobre proyectos que los nazis estaban ejecutando durante la guerra y que tendrían que ver, posiblemente, con pruebas nucleares, armas biológicas, e incluso experimentos genéticos.

Aquí tenéis el artículo al completo:

LA MISTERIOSA ISLA DE NUEVA YORK DONDE EL GOBIERNO HACE EXPERIMENTOS SECRETOS.

FUENTE: EL CONFINDENCIAL

https://www.elconfidencial.com/mundo/2019-05-29/isla-nueva-york-experimentos-secretos-plum-island_2040366/

No es un mero paralelismo motivador o voluntarista el que os quiero exponer ahora, está íntimamente asociado a la crítica social, así que os recuerdo que Tom Savini fue un técnico en efectos especiales, que también ha sido director y actor dentro de este mundillo, pero lo digo por una razon materialista y objetiva: fue soldado en la guerra de Vietnam. Y aunque no participó en toda la filmografía de Romero, sí ejecutó su arte y maestría “Splatter” (salpicar), un movimiento surgido en los setenta y ochenta y resurgido en los noventa, donde las vísceras y la purulencia eran las protagonistas. Sobre todo, en películas de culto romerianas como sus primeras La noche de los muertos vivientes, El amanecer de los muertos… Está directamente relacionada su forma de entender el gore junto al realismo, para Savini, a través de estos dos elementos indisolublemente unidos en su práctica profesional y muy efectistas, al mismo tiempo. De hecho, la crítica social contra el racismo y la militarización norteamericana están presentes en la obra de ambos colaboradores, representadas a veces no muy explícitamente por parte de Savini y Romero, pero bajo la expresión de puntos clave puntuales que sí se describen claramente si se saben analizar, teniendo una base material. A tenor de la práctica social histórica proveniente de las décadas sesenta y setenta, y posteriormente, vistas las luchas en la calle, donde se estaba forjando todo el movimiento antirracial y en favor de los derechos civiles. Tampoco es casual este último aspecto, como véis. Es más, Savini se enorgullece de haber participado en Vietnam, aunque solo sea como un tributo de eficacia ligado a su actividad posterior. Según sus propias declaraciones le sirvió esa experiencia para hacer más visibles, explícitas, naturales y efectivas las mordeduras de los zombis, los gestos de dolor, la expresión concentrada de recursos como hacer aflorar la sangre a borbotones, la magia de la gestualidad que impregna a todos los afectados y a los mismos infectados. No es casual, no. Y a pesar de que parece ser que no intervino en esta última película de Romero, se puede decir que. de donde hubo, algo queda. Teniendo en cuenta, además, que en 2009 ya estaba afianzada y consolidada la nueva etapa tranformadora del zombi de nuevo tipo, que se plasma magníficamente en títulos como 28 días después, 28 semanas después, Resident Evil, la saga Rec, o Guerra Mundial Z, todas ellas de notoria calidad dentro de los cambios habidos y caracterizadas por integrar plenamente y en toda su esencia a los llamados “runners” zombis, los corredores, es decir, aquellos infectados por un virus biológico cuya característica principal y diferenciadora es que son mucho más ágiles, se transforman al instante y corren como endemoniados.

En un principio, se podría determinar objetivamente, que se trata de una obra satírica, a simple vista, porque no es menos cierto. Sin embargo, es mucho más que eso. Trataré de justificarlo a lo largo de la reseña y con ejemplos concretos. Vaya, mi pretensión era no hacer Spoilers, pero yo jamás lo consigo. Así que, lo que os recomiendo siempre y, en mi caso, es que visionéis la peli en primer lugar.

Y una apreciación importante: George A. Romero no es que se dedicara a hacer más de lo mismo, como he leído por ahí en alguna web, sino que, por el contrario, Romero, AMABA A LOS ZOMBIS. Recapitulo esta afirmación extrapolando su sentido a otro ejemplo cinematográfico y literario que todo el mundo conoce a la perfección: Frankestein y su criatura. Legendario y a su vez arquetípico. Por tanto, nuestro director sí sabía en todo momento lo que hacía, Ni se le habían acabado las ideas, ni quería exprimir su objeto fetiche. En cada una de sus películas hay elementos nodulares ineludibles y necesarios “per se”. Son de naturaleza consustancial, Y, a su vez, este director también experimenta, aunque no os lo creáis todavía. Al mismo tiempo y en referencia a este último trabajo, no era menos consciente de que su alter ego creativo en la pantalla estaba siendo objeto de olvido frente a los nuevos prototipos zombianos. Cosas de la industria, al mismo tiempo que de las costumbres, ideas, la propia innovación creadora puesta al servicio del negocio que, también hace desarrollar y revolucionar a las figuras icónicas y que resulta, en cierto modo, una imposición en cuanto al criterio de verdadera elección. Cosas del negocio dentro del celuloide, claro, pero intrínsecamente relacionada esta cuestión, con el hecho de que no pensamos tan solo por nosotros mismos y que nuestras ideas siempre son redirigidas si no mantenemos ciertos criterios unipersonales. De la práctica social provienen nuestras ideas y éstas están difundidas por los centros de poder, esto es, los que mandan. No podía pervivir la doble visión zombiana.

En La resistencia de los muertos, Romero cambia de contextualización localista, que suele ser, por lo general, urbana, transmutándola por el campo y el mundo rural en una isla recóndita, que convive junto a elementos bucólicos y de raigambre costumbrista; más en concreto, realiza una fusión entre el western y el terror gore. Esto ya es de por sí una ruptura original. Y aplica otras contextualizaciones de contenido y guión relativas al formato y al género: la comedia y la sátira como hipérbole, elementos antropológicos ancestrales como el culto a los muertos, el fundamentalismo religioso, y que camufla su verdadero propósito, es decir, la lucha por el poder geoestratégico en un lugar endémico y lleno de superstición.

CORTES Y RUPTURAS A CONTRACORRIENTE SUBYACENTES EN LA TRAMA

Patrick O’ Flynn encabeza el posicionamiento en beneficio de la sensatez, en medio del caos apocalíptico, futurible y obvio, dadas las circunstancias anómalas e incognoscibles que estaban sucediéndose en Plum de modo progresivo. Por contra, y con total y absoluto antagonismo, su más acérrimo opositor, Seamus Muldoon, se ve cada vez más favorecido en su auténtica pero solopada lucha por el dominio y control de la isla y sus gentes; casi todos pertenecían a una u otra familia, por parentesco y después por afinidad ideológica. Lo que, de entrada, reafirma con virulencia la película, dentro de la trama principal, es el apoyo más exhacerbado y fanático hacia la religión y el sectarismo más reaccionario, conformando todo ello un sustrato cuyos elementos permanecen indisolublemente unidos entre sí: la fe ortodoxa, el mito y la leyenda, la querencia a los niños, a los que no hay que asesinar aunque estén infectados por consideraciones relativas a la pureza de los ángeles, las tradiciones y los usos y costumbres propias casi del feudalismo, con un régimen económico autárquico, de carácter semifeudal, con lo cual, la lucha por la producción limitada por el espacio geográfico y la pertenencia al grupo, legitiman muchas de las acciones, tanto de los personajes principales, como de los secundarios y corales. Si bien es verdad, que todo lo que permanece subterfugio, lo es de una forma planificada y metódica. Bajo esa máscara humanista, claramente perfilada, en la que rigen diferentes aspectos sobredeterminados, lo que subsiste pero es lo realmente determinante, representa objetivamente la visión que el capitalismo nos quiere ocultar y que recorre todo, tanto si estás en Nueva York, en la India, o en una isla remota de la costa norteamericana, como la presente. Nos encontramos ante el único criterio riguroso que mueve el mundo en la actual etapa de desarrollo pero que resulta ser el motor de la historia: la lucha de clases por acaparar el poder político y los excedentes de la producción, en este caso y muy específicamente, en la zona aislada de Plum, con todo lo que ello conlleva: aspiraciones a cargos, roles y prebendas por los servicios prestados, unido al temor más profundamente sistémico, el de preservar la supervivencia; muertes a tiro fijo entre los que aun están vivos por mostrarse unidos a la disidencia, usurpaciones agrarias a la otra familia perdedora, represalias ideológicas que necesitan ser justificadas a través de la religión y del culto sincrético. Solo que aquí se muestra el lado más macabro, de modo que la intención del patriarca oligarca, por llamarlo de alguna manera, utiliza un criterio nazi para mantener el poder. Lo hace a través de la ritualización funeraria post-mortem, en la forma en que se presenta en sus tierras, casi de sorpresa, aunque pronto dejará de ser coyuntural: los muertos seguirán, según ese criterio, siendo muertos venerados y continuarán por afinidad y recuerdos haciendo todo aquello que hicieron en su vida pasada. No serán asesinados de un tiro en la cabeza. Y así se les quiere mantener, junto a un entramado social y cultural cuyas prácticas manifiestas tienen carácter fascista; es como cuando Hitler pretendía unificar a las burguesías alemanas y ostentar la supremacía político militar a través de un nódulo central que servía como excusa: la supremacía de la raza aria.

No estoy diciendo que Romero hubiese analizado previamente esta disquisición y todas las premisas que yo mantengo de forma autónoma, por supuesto, que no necesariamente. Sin embargo, en la película -y en eso sí estoy de acuerdo con lo que expresan algunos críticos- caben varias interpretaciones. Lo que no debería ser para nada cuestionable es todo aquello relacionado con la materialidad de la propia ideología, porque todas sus manifestaciones, sirven no solo para reafirmar que el criterio ideológico es lo determinante en las sociedades humanas y en cualquier modo de producción, sino también para explicar por qué se recurre a determinadas ideas sociales colectivas que influyen directamente en un sistema de pensamiento y que, consecuentemente, inducen hacia determinados actos y acciones . Precisamente, y tal y como he señalado antes, las ideas vienen de la práctica social, están históricamente determinadas y tienen un sello o naturaleza de clase. Con ello quiero decir que importa y mucho quién dice o hace algo, cuándo y para qué. Esta tesis que defiendo constituye una ley objetiva, la práctica de los hechos lo corrobora y es manifiestamente preclara con independencia del modo en que se manifiesta tal formulación.

En la segunda secuencia, se nos presenta un matrimonio afín a los Muldoons, bastante fundamentalista, que prefiere mantener a sus hijos atados a sus cunas después de haberse infectado. Es palpable el lenguaje, no es un tema meramente simbólico, Romero lo hace tan explícito como oportuno pero es, a su vez, una vinculación con el nódulo central de la trama principal que acabo de exponer, y un ejemplo pragmático:

-¿Alguna noticia de la ciudad?

-No, me quedaré aquí, esperando.

-Esperando qué, ¿un milagro?

-Sabemos que ocurrirá. Si crees en lo que dice la biblia.

-¿Están encerrados arriba?

-Sí, están arriba.

-¿Y no se quejan?

-No he oído nada.

Al momento, irrumpe el grupo de Patrick O’ Flynn, que ya ha decidido exterminar a los zombis como medida de supervivencia, no sin antes, tener que combatir las viejas ideas que promueve su propia hija, defensora a ultranza de las tradiciones funerarias y de honrar a los muertos aunque anden erráticos. Es en esta escena subsiguiente donde debe oponerse a la moral establecida, caduca y llena de fanatismo. Incluso el propio anciano se ve comprometido a tener que decidir en el último momento; surgen dudas y temores, las mismas que tienen todos, en diferente grado. Finalmente y debido a la intervención inesperada de Seamus Muldoon, los niños quedan salvados a la espera de una cura aunque tengan que transcurrir cien años, según el DISCURSO del jefe terrateniente.

Los criterios de rechazo por parte de la crítica mayoritaria son dos, fundamentalmente, con los que yo no estaría conforme; y se fundamentan, en:

1.- El film está exento de la crítica social que Romero inbuye a todas las demás películas.

2.- La mezcla accidentada y nefasta del género de Western con el terror zombi.

Particularmente, no estoy de acuerdo, porque como ya he explicado, si se sabe analizar el contenido y el perfil dual y dialéctico de los personajes (todos lo presentan), comprenderemos más a fondo, que la crítica también puede existir implícitamente o sin manifestaciones unilaterales. En esta obra coexisten elementos y aspectos básicos en modo out, pero que se revalorizan con un estudio posterior, si ya poseemos un determinado punto de vista filosófico o una determinada posición ideológica, como nos ocurre a todos. La posición y el punto de vista se pueden transformar, aun a posteriori, si uno se abre a tal posibilidad. No es una mera conjetura por mi parte. Creo que algunos de vosotros, estoy segura, lo podréis comprobar.

Antes que nada, hay un previo que me gustaría analizar. Empieza como preámbulo de la película la muestra de un grupo de soldados dirigidos por el sargento Nicotine Crockett, de la Guardia Nacional. Son desertores del ejército (ya tenemos otra ruptura respecto del modelo de peliculas zombi y de la posición dominante), orientado a un cambio de posición antipatriótico, que se contrapone a la fidelidad hacia el entramado Pentágono y Fuerzas Armadas Norteamericanas, cuyo rol de Estado y oficialista pretende ser coincidente con las ideas mayoritariamente difundidas de proteger a la población civil. La primera escena sirve de aperitivo a la elaboración de una visión cáustica de las fuerzas del orden en medio de un más que probable Código Rojo. Además, está el refuerzo del invidualismo, propio de nuestros días, que hace que se dediquen al robo y a la rapiña y no duden en asesinar a uno de los suyos sin mayor dilación en el momento justo y adecuado para ello, y en función de quien lleva el mando en ese momento. Por lo demás, la cultura universal del instinto de supervivencia hace mella en muchas situaciones, no sin quedar exenta de la lucha por quién dirige o por cómo hay que actuar. Y ahí es donde los personajes se mueven entre el criterio rompedor de ni buenos ni malos, no todo es blanco o negro, los malos en apariencia tienen también sentimientos altruistas, puede haber amor romántico entre una pareja que inicialmente se repele sexualmente porque aflora la ternura, y porque la chica, denostada en un primer momento por el prejuicioso rol de mujer objeto que le asignan, salva la vida del muchacho provocador (machista solo de boquilla), y lo hace en varias ocasiones. Este es capaz de tirarse al mar para salvar la vida de todos y con el agravante de poder ser infectado, como así ocurre. Lejos de los típicos clichés y estereotipos, el convencionalismo aparente, etc, me gustaría también dedicar este párrafo al caricaturesco y manido personaje que tiene una hermano/a gemela. En este caso, se trata de las hijas de Patrick O’Flynn. Sin embargo, he de precisar que no es un tópico al uso y un recurso reiterativo para generar controversia o llamar la atención. Es precisamente la hija que se siente no favorita la que sobrevive a la otra por más tiempo. Aunque ambas mueren. Con la primera se intenta simbolizar la libertad, pues cabalga encima de un caballo en estado de zombificación. Seamos Muldoon nos hace creer en sus plenas convicciones de feligrés comprometido con la fe, aun exageradas al máximo y, es por ello, que lo más recurrente es hacerla dejar que cabalgue. Otros son carteros, obreros de la construcción, campesinos, zombis en ambivalencia. En un experimento que, aparentemente, quiere demostrar como objetivo a culminar, la obtención de una cura. La interpelación de éste ensayo consiste en manipular hasta la saciedad mostrando la verdadera naturaleza de Seamus Muldoon y su proyecto. Los zombies, antes lugareños, deberán ser capaces de comer carne de animal, y no a los humanos, como requisito para no ser liquidados. Precisamente, una de las gemelas, la favorita de O’Flynn, logra comer de su propio caballo siendo zombi, pero será tras haber mordido a su propia hermana, a la par que ésta le muestra su amor fraternal, a tenor de sus creencias en la bondad de todo ser humano y en el más allá. Su propio padre le hará descubrir antes de llegar a ese punto, que en realidad la prefería a ella más que a la otra. Las contradicciones y paradojas secundan la dualidad de contrarios y la enseñanza general del materialismo dialéctico, siendo una ley, la de que todas las cosas se escinden en dos. No hay nada absoluto. A veces, mostrar como aspectos determinantes el idealismo y la metafísica, sirve doblemente al fin de comprender lo contrario, y ser capaces de realizar análisis a contracorriente, que se equidistan con las normas y los roles preestablecidos.

El sargento Nicotine Crockett es capaz, en un contexto determinado, de asesinar a un compañero apoyándose en la autoridad, y en otros momentos sucesivos de la película, proteger al anciano O’Flyn, incluso sentir un enorme afecto por él.

El joven que aparece de improviso en el bosque y se une al grupo de la resistencia, demuestra ser más inteligente que el propio sargento al mando, más perspicaz y dirigente eficaz, si bien, entre bambalinas, se podría decir. En contra de la opinión de Nicotine Crockett y ganándose el apoyo incondicional de un militar subalterno, mano derecha, consigue dirigir al grupo en dirección a Plum Island, tras ver un vídeo de Patrick O’Flynn en internet reclamando la bienvenida de cualquier superviviente.

Otro punto importante a resaltar: salvo esporádicas incidencias coyunturales, la masacre más grande solo se produce al final del metraje. Con lo cual, esta película ya de por sí da pie a un análisis más exhaustivo, como yo he hecho. Las apariencias engañan, por esquematizarlo al máximo.

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