Manifiesto delirista

Que sea verdad el deseo,

que los sueños se cumplan.

Maquillaje para la tristeza,

por favor, delirios sean conjurados.

Acéptame, moun amour, desde el cariño.

La sinceridad sea convocada en certamen multitudinario.

Las sonrisas curen a los enfermos del alma y el cuerpo.

Las camisas y los vestidos sin reglas estéticas milimétricas.

Me compro un coche hidráulico y adoro los molinos de viento.

La edad de la inocencia es y será siempre sempiterna.

Te quiero bajo mil formas y cada una es venerada por un dios propio.

Las galletas no contienen triglicéridos ni grasas trans.

Todo y nada es lo mismo y nada tiene que ver. Según sea.

Los manifiestos son del pueblo y no del Estado.

Y qué placer que llorar solo sea de emoción.

La conjura de los goliardos jamás se cumplió.

Los muros fueron todos derribados.

Los psicotropos los constituye la propia mente,

endorfinas que me cuidáis con candor.

Este un una declaración delirista y está suscrita por miles de voces anónimas y homónimas.